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“Getting away with murder” : Entendiendo las dinámicas del Necropoder en Norte América

Ver articulo completo: Pérezts, M. (2021) Getting away with murder: unpacking epistemic mechanisms of necropower and disposability in North America, in Estévez, A. (Ed.) Necropower in North America: the legal spatialization of disposability and lucrative death. Palgrave Macmillan, pp. 107-127. DOI: https//doi.org/10.1007/978-3-030-73659-0_6

A pesar de suceder cotidianamente, la violencia extrema en la frontera entre México y USA no es ni incidental ni accidental: la transformación de seres humanos en objetos desechables y el hecho de hacerlos morir o dejarlos morir son cosas que ocurren deliberadamente, by design, y a escala industrial. Resultan de un cierto ‘orden de las cosas’. Es por esta razón por la que es indispensable tratar de entender los mecanismos que producen y mantienen este ‘orden’ del necropoder y de la desechabilidad en Norte América. Es decir, hay que plantear el problema a nivel epistemológico afín de entender como el necropoder – entendido como la organización institucionalizada de la muerte lucrativa y la producción que conlleva de desechabilidad humana – es posible empíricamente porque posible conceptualmente.

El necropoder se manifiesta en México a través de la gubernamentalización necro y narco política del Estado, mientras que USA y Canadá son necropoderes que se sustentan en el rule-of-law. Y son dichos sistemas, cada uno a su manera, que permiten que la muerte lucrativa sea el objetivo de una organización y control deliberados por una parte, y del mantenimiento de una relación colonial destructiva entre primer y tercer mundo por otra parte. Son estos mecanismos epistemológicos los que estructuran la forma de pensar y de concebir las dichas realidades ex-ante.

A un nivel muy básico, son estos modi operandi los que llevan a los agentes necroempoderados no solo a continuar matando continuamente como fuente de lucro, sino a salirse con la suya – literal y peor aun, legalmente.


La pregunta es entonces :

¿Cómo opera el necropoder en Norte América a nivel epistemológico? Dicho de otra manera, ¿qué es lo que constituye su ‘lógica’ o su ‘orden’ epistemológico, es decir todo el aparato conceptual que sostiene las justificaciones, la ideología, y los marcos de pensamiento detrás del necropoder y de la desechabilidad humana en Norte América?

Propongo y analizo cuatro mecanismos epistemológicos interrelacionados para entender la lógica del necropoder en la región. Estos 4 modi operandi permiten cada uno de ejercer poder sobre un tipo de orden específico (figura 1).

1) la normalización de la violencia y la muerte


La habituación y la des-sensibilización son los resultados del primer mecanismo epistemológico como una figura central de nuestro imaginario colectivo, produciendo lo que Guy Debord (1992), después de Marx, llama la alienación de nuestra ‘sociedad del espectáculo’. Mas recientemente, Sayak Valencia (2010) ha caracterizado este fenómeno con un término del género cinematográfico, refiriéndose al ‘capitalismo gore’ como aquel en el que el despliegue evidente de cuerpos cautivos, mutilados, torturados, violados y muertos acumulados en basureros o vagando en zonas de deshechabilidad son herramientas centrales en la reproducción del capital. La visualización constante de este orden representacional es partícipe de la normalización de la violencia, que requiere niveles siempre mas altos de violencia para conservar su valor de ‘entretenimiento’. Asi, la muerte lucrativa es verdaderamente monstruosa, en el sentido etimológico de la palabra, de aquello que viene mostrado, por ejemplo en la serie Narcos (en Netflix desde 2015) o inclusive en los narcocorridos. Esta familiarización frecuente con un imaginario de violencia nos anestesia, instalándonos confortablemente en nuestra ‘indiferencia civilizada’ que hace productos derivados de la muerte lucrativa en forma de diversión y de entretenimiento.


2) Masculinizacion

Este imaginario conlleva una importante dimensión de ‘dureza y de agresividad masculina’. Los agentes necroempoderados no solo ejercen este poder de manera extremadamente violenta al interno de un sistema de lucro, sino que además de lo hacen de manera profundamente marcada en términos de género. Es el cuerpo de la mujer, y en ultima instancia su vida (o aun mas en su feminicidio) el lienzo en el que el necropoder se expresa. Aquí nuevamente el entretenimiento se basa en proponer una mirada profundamente masculina y hegemónica en la cultura popular. Al interior del capitalismo gore, este tipo de masculinidad agresiva que Valencia analiza a través de la figura del sujeto Endriago, busca afirmarse a si mismo al ser temido además de ganar dinero. Samuel Ramos (1934) sacó similares conclusiones, analizando la figura del Pelado, manifestando su orgullo macho a través de la violencia contra todo el mundo. Sintiéndose engañado por la vida, herido en su orgullo masculino que pretendía una posición mas privilegiada, el Pelado no soporta la idea de ser inferior, relativo, secundario. Otro sinónimo de esto es ‘femenino’ – el insulto supremo. Su violencia va dirigida hacia lo femenino, a lo maternal, a lo homosexual o lo diferente que tienen a su alcance tanto en el ámbito domestico como a nivel de la sociedad en la que viven (violencia contra cualquier mujer, como a través del feminicidio, o de cualquier figura del otro, como en la homofobia, en particular en zonas fronterizas o de narcopoder).


3) Comercialización

Es este tercer mecanismo el que hace que todo el sistema funcione como un conjunto lógico, ya que la normalización de la violencia y la masculinización son herramientas claves en la producción de capital en el necropoder. En este ‘orden de las cosas’, la vida constituye una materia prima alrededor de la cual se organiza un sistema y un orden económico. Siguiendo una lógica comercial neoliberal, la vida es una comodidad, cuyo valor aumenta entre mas amenazada está e igualmente produce ‘desechos humanos’, acumulándose con otras formas de ‘basura’, hasta que no los hacen producto cuando son mas valiosos muertos que vivos. El peso económico del necropoder es tan importante, que no parece haber ningún motivo económico para luchar contra estos mecanismos.


4) Derisión

Este mecanismo es el menos obvio, pues opera en el nivel de la subjetividad afectiva, como un poder sobre el orden de subjetivación. Este concepto viene del psicoanalisis de Lacan, pero tiene mucho potencial aplicado al nivel macro-social para entender y decodificar la violencia “que transforma una apertura subjetiva en una acción agresiva contra alguien” (Faÿ 2008, 833). En vocabulario Lacaniano, cuando el deseo del Otro es una simulación falsa, entonces se voltea en su contrario: el deseo (desir) se vuelve deris. Detrás de una fachada de apertura simulada de reconocer en el Otro un sujeto (‘apertura’) en realidad el Otro viene traicionado, despreciado y tratado como objeto (‘cierre’). No sabemos si la sonrisa es sincera u hostil, simpática o canija. Va mas allá de la hipocresía y es mas sutil que el sarcasmo, el insulto o la burla, ya que estas son formas abiertamente agresivas que no se toman la molestia de fingir ningún tipo de apertura al otro.

Cada uno de los tres gobiernos de México, USA y Canadá, tienen su dotación de discursos abiertamente agresivos. Pero también son campeones de la derisión, promoviendo falsamente una apertura con acuerdos internacionales de derechos humanos o de promesas sobre la guerra contra el narcotráfico y después traicionándolos con un aparato igualmente complejo de prácticas y dispositivos de violencia y control, especialmente en las realidades migratorias y económicas que ligan a los tres países. Por ejemplo, los ‘Migrant Protection protocols’ también conocidos como el programa “Remain in Mexico”, o el uso del Title 42, que sin ser una ley migratoria fue principalmente aplicada para restringir el acceso a migrantes y refugiados a USA durante la pandemia de la covid-19. Cuando somos objetos de derisión, la sensación de mal-estar predomina: nos sentimos fuera de lugar. Indeseables. El lugar en el espacio (ej. en zonas de abandono fronterizas) se vuelve una manifestación concreta de nuestro valor como seres humanos, nuestro locus socialis.


Conclusion

Para concluir, analizar estos 4 mecanismos permite contribuir de tres maneras.

Primero, con una mejor comprensión a nivel teórico del necropoder, y de las maneras epistemológicas que tiene para sustentarse como un orden del cual no parece haber una escapatoria realista, ya que como un ‘sistema que funciona’, como un ‘cosmos’ de tragedia pero de increíble eficiencia. Dicho entendimiento nos acerca a una mas fina interpretación de la realidad empírica del necropoder, para mejorar su documentación y estudio. Por que este orden no es ni irrevocable ni inmutable. Como cualquier ‘orden social imaginario’, puede y debe ser constantemente puesto a prueba por procesos de reinstitucionalización del imaginario social.

Segundo, esta comprensión epistemológica conlleva implicaciones organizacionales y de gestión para todos aquellos – líderes, responsables políticos, activistas, y la sociedad civil – quienes buscan oponer resistencia al necropoder, no solo en sus manifestaciones, sino también en sus ‘knowledge claims’ y discursos. Si la violencia es normalizada, nos corresponde volver a problematizarla. Nos corresponde des-centrar romper el orden masculino hegemónico con una perspectiva queer y construir masculinidades alternativas que no se sustenten en la violencia. Nos corresponde rechazar la lógica de mercado neoliberal, de la explotación y del necrocapitalismo para no reducir las relaciones a relaciones comerciales. Y nos corresponde desenmascarar a la falsedad de la derisión, afín de promover la palabra genuina, como lo que, según Lacan, nos constituye como sujetos de palabra, parlêtre, al menos para darle a las victimas del necropoder alguna forma de voz póstuma.

Y finalmente, tercero, es importante abordar el tema de forma tal que no reproduzca la colonialidad epistémica que corroe gran parte del conocimiento, afín de contribuir a la producción de un conocimiento endémico decolonial, crítico y transformacional ‘a partir de los márgenes’.


(Esta investigación fue presentada el 24.02.2022 en el seminario "Estudios Críticos del Derecho y Migraciones" del Instituto de Investigaciones Jurídicas y del CISAN en la UNAM, México. Ver el Blog aqui)

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